SEVICIA


Bota mulitar sobre Venezuela…La señora Lilian Tintori de López acaba de declarar, así lo reseña El NACIONAL WEB el 29 de octubre de 2015, lo siguiente: “…Cuando voy a la cárcel me hacen quitar toda la ropa y gatear. Hay cámaras que son monitoreadas por Diosdado Cabello. Yo lo hago porque, si me resisto, me niegan la visita“. En anterior oportunidad he señalado que la costumbre de requisar a las visitas de los presos, fundamentalmente a los comunes, deben estar signadas con medidas preventivas para evitar que se introduzca en la cárcel correspondiente, sustancias de uso psicotrópico, licor o de armas. Esta conducta, sin embargo debe ser hecha de tal manera que no contradiga la plena aplicación de los derechos humanos.

   La reiteración de esta infame conducta aplicada a la señora López, y me imagino que a las otras damas, cónyuges, madres, hermanas y demás féminas de los presos políticos, a quienes les son administradas de igual manera; con el ingrediente sobrevenido de practicarles un castigo vejatorio innecesario. En la historia republicana venezolana no han existido conductas similares practicadas a las familiares  de los presos de conciencia por parte de los gobernantes dictatoriales que hemos padecido. A la mujer siempre se le respetó. La deshonrosa y oprobiosa excepción la hizo el milico Marcos Pérez Jiménez. La aplicación de torturas a las mujeres detenidas fue practica común por parte de los torturadores de planta de la SN, (SEBIN actual) Miguel Silvio Sanz, Ulises Ortega, el bachiller Castro, entre otros; con la anuencia complaciente de Pedro Estrada. De esto pueden dar testimonio las  muchas mujeres, heroínas auténticas, que aún sobreviven. Entre algunas citaré únicamente a la doctora Clarisa Sanoja.

   Algunos de los altos prebostes milicos que desgobiernan al país y que fueron objeto de prisión con motivo a los alzamientos acaecidos el 4 de febrero y 27 de noviembre de 1992 pueden señalar si a sus esposas se les sometió al agravio que ocasiona este escrito. Me atrevo a recalcar que a ninguna de ellas se les practicó la sádica y delictual conducta. Me consta también que a los detenidos se les observó un tratamiento acorde al respeto de los derechos humanos. El cabecilla de la insurrección disfrutaba  a plenitud de dos calabozos abiertos, con escritorio y biblioteca, donde recibía a sus innumerables visitantes sin restricción. Además del uso de celulares y otras comodidades. Algunas de esas visitas eran muy numerosas, variadas y festivas.

   Vaya pues mi palabra de solidaridad para con la señora Lilian Tintori de López y demás mujeres que son reprimidas con tan denigrante tratamiento. La conducta a que son sometidas es atípica, vejatoria y  ruin; enfrentada frontalmente a la tradicional gallardía y caballerosidad que siempre ha caracterizado, mayoritariamente, el venezolano común.

   ¡Libertad plena para Leopoldo López y demás secuestrados políticos en las ergástulas gubernamentales!

JRAT 29/10/2015.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s